Autorretrato

Una vez me dijeron que no debemos aferrarnos a lo que creemos que hemos sido. La Patricia (yo) de hace 20 años no es la que es ahora. Tenemos que renovarnos y no dejar que esas etiquetas antiguas nos definan. Eso me permitió ver y notar que es mucho más fácil el cambio si so te aferras a lo que crees que eres.

Refuerzo las cosas que soy, las que me gusta ser e intento eliminar los lastres que me impiden avanzar.autolap

Refuerzo las cosas que soy, las que me gusta ser e intento eliminar los lastres que me impiden avanzar. Lo que fui en un pasado no es lo que soy ahora.

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Flores, muchas flores.

Me peino. Pero igual se enreda. Se enreda y me enredo yo. Con desaires y resquemores. Con desamores y desconfianzas. Con los colores más grises de la paleta…
Con lo fácil que es suavizar los nudos y peinarse con las púas del nácar más fino, y aliviar el alma, que pesen menos los incordios que no nos dejan conciliar el sueño y que hacen que la cabeza pese mucho… A no ser que lleguen brisas que traigan flores. Flores, muchas flores.

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Texto: Marta Escartín Martín (a la que el pelo se le enreda igual que se le enreda la vida, aunque siempre lo sabe desenmarañar)

Pelirrojas salvajes

En la lotería genética, ser pelirrojo es altamente improbable, a no ser que seas escocés, claro. Desde pequeña, siempre me habría gustado ser pelirroja. Imagino que es algo cultural, pero tiendo a asociar a las mujeres pelirrojas con mujeres salvajes, independientes e inteligentes.

En mi familia hay dos tipos de pelirrojas, las que lo son de nacimiento y las que hemos tomado medidas activas para serlo, con mayor o menor éxito. En mi imaginario personal, el paradigma de la pelirrojicidad es mi tata Neus, pelirroja, pecosa y de ojos verdes claro. Ella personaliza a la perfección los trazos de personalidad pelirroja que he descrito antes, y personaliza también mi ideal de mujer: creativa, inteligente, preciosa, independiente, espiritual, aventurera y de corazón bueno.

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Hace poco fue su cumpleaños y, cosas de la vida, mientras ella estaba de viaje en Sudán yo estaba en su casa con mi familia pasando las vacaciones de navidad. Su casa es un claro reflejo, con todas sus obras de arte, sus libros, sus orquídeas y demás plantas, su espacio… Me he visto inmersa en su vida y me he sentido un poco ella. Incluso un poco pelirroja

Vivan las pelirrojas!

Quien quiera pasearse por el arte de mi tía: http://neusaller.blogspot.com.es/

Laperroverde ha ido a la peluquería

He ido a la peluquería. Soy una perro (verde), pero no soy tan diferente a los demás. Quería un cambio de imagen que representara esta nueva etapa de mi vida. Pensé en teñirme de castaño o de rubia, pero el verde tira fuerte. Pensé en rizarlo, pero no querría parecerme a un perro albóndiga, así que también descarté esa opción. Finalmente opté por unas mechas marrones en patitas, cola y orejas que me dieran un aire chic de Collie. Espero que os guste tanto como me gusta a mí!

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¡Una de sushi!

Sigo con los dibujos en las libretas. Ya llevo varios años haciendo un dibujo diario, ummm, exactamente cinco años. Ya son muchas las libretas que conservo. Lo cierto es que no suelo ojearlas después de haberlas acabado. A no ser que quiera consultar algún dibujo en concreto. Como ya están llenas, ya no vuelvo a tocarlas.
En este caso he hecho una excepción. Me apetecía ponerme a dar color con Photoshop y hoy he estado rebuscando entre las páginas de libretas antiguas. He encontrado este dibujo de hace tres meses. Me divertí dibujándolo y me he divertido hoy pintándolo.
Ya sabéis mi amor por los gatos, y por dibujarlos.

Dibujar, comer sushi y los gatos. Buena combinación, ¿no?

Julia

Allí estaba Julia, envuelta por el aroma a césped mojado. Una palma de la mano sintiendo la humedad y la caricia de los hilos de hierba. La otra notando su propia piel, suave, como es natural en la juventud.
Sus ojos paseaban por el infinito como era habitual en ella, y súbitamente se detenían a un lado inventando. Pensando en esa travesura que nadie conocía, sonreía.

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Texto: Elena de la Cruz  Imagen: laperroverde