Historias del Mar

Sarah es escritora. Más bien dicho, Sarah es poeta. Lo que pasa es que se dedica a otra cosa. Trabaja junto a su marido Xavi, Dessal, una empresa de tratamientos de agua en Vilanova i la Geltrú.

Un día, hablando, me comentó que publicarían desde su web historias verídicas sobre el mar. Toda su vida ha estado ligada de una manera u otra al mar, su padre fue marinero y ahora su vida laboral se basa en dar servicio a clientes del sector náutico.

Pues leí su texto. Y no es por ser mis amigos, que lo son, pero el texto es sencillo, fresco, meticuloso en las palabras, y da que pensar. Mucho.

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Su lectura me inspiró a hacer este dibujo. Falta la segunda parte, darle color y, en cuanto esté pintado, colgaré aquí la ilustración acabada.

Y no os olvidéis de pasar a menudo por su web, porque sé que tienen la intención de ir colgando más historias sobre el mar.

 

Cables

Pedro siempre anda haciendo de las suyas. Un día perecerá tristemente electrocutado entre millones de cables pelados y cacas de paloma. La última vez lo encontré cerca de casa, subido a la pared del ayuntamiento. Miré alrededor. pero fui incapaz de encontrar la escalera por la que se había subido, y la tubería más cercana parecía realmente endeble. 

 

Hay quien le llama Pedropaloma, Pedropluma o Pedroalambre. A menudo se ve a su mamá buscándole por todo el pueblo, mirando hacia los tejados y gritando que tiene la cena lista en casa. Y es que Pedropaloma, como me gusta a mí llamarle, es un pajarito pequeño encerrado en el cuerpo de un niño adulto.