Women’s march

Parece mentira que todavía estemos con estas. Los argumentos que sustentan la igualdad de derechos entre mujeres y hombres son tan aplastantes que da hasta pereza tener que volver una y otra vez a repetirlos.Sobre todo, cuando los que los atacan posiblemente los conozcan pero que no les importa una mierda.womensmarch_laperroverde.jpg

¿Y por qué? Pues por lo de siempre, por el maldito poder. Ejercer poder sobre las personas es la aspiración de muchos dirigentes políticos (y no solo políticos). Intuyo que les da gustito. Y claro, no olvidemos que las mujeres son la mitad de la población. Resultado: de un plumazo, si atacas los derechos de las mujeres.. tachán!

Lo peor de todo, es que no creo que sea posible actuar así sin el apoyo (explícito o implícito) de la sociedad. Y en esto nos ganan en goleada. Solo a modo de ejemplo, os hago una propuesta: buscad en la web “Women in the world” y comprobad cómo las primeras páginas aluden a las mujeres más bellas de tal año, las mujeres más calientes…Ahora probad, simplemente, a escribir “mujeres”. La primera entrada: “mujeres y hombres y viceversa”. No hacen falta muchos más argumentos 😦

Y para acabar, como dicen las mujeres del Women’s March Global: “Esto no va sobre Trump. Esto va sobre derechos humanos”

Os recomiendo que os deis un paseo por su web: https://www.womensmarch.com/

 

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Éste no es un mensaje feliz (primer aviso)

Quiero verte lejos,
aléjate, vete.
Huye, tropiézate,
pínchate, dáñate,
sangra.
Sal de aquí
para siempre.
Conoce gente,
confía, quiere
y que te fallen.
Vete lejos,
pero sobretodo,
vete a la mierda

                                                                                                                    poema: Adrià Ariza

vete-a-la-mierda

 

Reivindicamos nuestro derecho a no ser complacientes ni darle a amigos y enemigos bonitos deseos, bajo cualquier circunstancia.

Estamos hartos de tazas felices. Cansados de agendas que nos obligan a ser más reflexivos y optimistas. Incluso algunos de nosotros odiamos los tíquets regalo con abracitos, besitos y cenitas románticas en casa.

Os avisamos, somos muchos y estamos hasta los mismísimos de vuestra filosofía barata rebozada de Prozac. No os sorprendáis si algún día de repente veis venir una horda de personas francamente cabreadas gritando, literalmente, que os vayáis a la mierda.